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domingo, 11 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE PAN DEL CIELO

 UN CUENTO DE SOBRE PAN DEL CIELO 

P. Daniel Albarrán 

(ESCUCHAR EL CUENTO EN AUDIO)
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Érase una vez...

En una de generalizar
habría que decir:

Por una parte, 
y contar lo de esa parte;

y, por otra parte,
contar, igualmente,
lo de esa parte.

Y, es que había muchas partes 
de las por hablar.

Al menos, 
tres por una parte.
Porque, por una parte,
estaba lo de Venezuela 
del post 28 de julio 2024,
que estaba siendo muy complicada.

Y, en una de por ahí no,
no nos metamos
porque "por ahí espantan";

y era mejor decir, que:

-- "Es mejor que digan
-- que: aqui, corrió un cobarde,
-- a que digan: aquí murió un valiente".

Por la sencilla razón 
de que es mejor un cobarde vivo,
que un valiente muerto.

Y, ya, por esa parte del "por una parte",
estaba abordado;
aunque, realmente, no.

-- "Más vale prevenir,
-- que lamentar".

En el "por otra parte",
del por otra parte:

Se estaba llegando, ya,
a la final de las Olimpiadas en Paris, 2024.

Y, era de lamentarse
porque por nuestra realidad,
de aquí, de esta primera por otra parte, 
no se tuvo tiempo de mirar en vivo y en directo vía satélite, o por internet, las múltiples competencias.

Y, era, que, no teníamos tiempo mental,
 ni tiempo emocional 
para mirar más allá,
ya que nuestro acá 
estaba siendo,
en una de 

-- ¡Chito, mijito!, que,
-- ¡Callado, te ves mejor".

En una de apenitas callado;
pero, "con la procesión por dentro".

Y, por otra parte de otra parte,
el Evangelio del domingo 11 de agosto 
hablaba, que:

-- En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: 

-- «Yo soy el pan bajado del cielo», 
y decían:

-- «¿No es éste Jesús, el hijo de José? 

-- ¿No conocemos a su padre y a su madre?
--  ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?»

-- Jesús tomó la palabra y les dijo:

-- «-No critiquéis.
-- Nadie puede venir a mí, 
si no lo atrae el Padre que me ha enviado. 

-- Y yo lo resucitaré el último día.

Y, entonces,
nos quedamos pensando 
en cómo hacer para juntar, 
por ahora, esas tres partes de el "por una parte".
de estas nuestras realidades,
en clave de resurrección,

que es lo que nos cuenta el Evangelio de hoy.

Porque, igualmente,
en las dos primeras por una parte puede que quede
un malestar por lo que es,
por lo que no fue,
y por lo que sigue siendo.

Y, esas dos de por una parte,
son como son.

La de Las Olimpiadas ya dejarán de ser y quedarán los vídeos en YouTube para verlos después.

Y, ¿en el de por una parte 
de la otra que es la más importante,
 por ahora?

Es, cuando hay que resucitar.

Pero, se resucita 
con el pan que da Jesús,
y que es el mismo Jesús.

--- ¡Ufffggggg!
-- ¡Entonces, necesitamos 
-- muuuuuuuucho de ese pan!

-- ¡Uppppppps!
-- ¡Impresionante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

sábado, 10 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE GRANO DE TRIGO

 UN CUENTO DE SOBRE GRANO DE TRIGO

P. Daniel Albarrán 

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Érase una vez...

10 de agosto:
día de San Lorenzo.

Y, lo primerito
que vino al recuerdo
fue la señora Adelaida,
una señora que nació,

y vivió en San Lorenzo,
por los lados de San Pablo,
de por las geografías de Caigua,
Estado Anzoátegui.

Y, así como San Pablo
en sus cartas se acordaba
de este y de aquel 
y les mandaba saludos,
y algunas recomendaciones,
también yo.

No que me parezca
y sea San Pablo,
sino que me acordé, de inmediato, 
de la señora Adelaida.

Gente buena.
Gente masisa de lo buena.
Gente echada pa'lante
en la crianza de su familia.

Gente conversadora
de todo y con todos,
y amiga con lo que considera amigos.

Y, era de San Lorenzo.
Y, en San Lorenzo, queda 
como muestra y vestigio

las ruinas de la Iglesia de San Lorenzo,
rastros de presencia de Iglesia 
en los monjes que allí fundaron
comunidades,

y, que sembraron Evangelio,
también sembraron vida cristiana,
y, como muchos,
los abuelos y los bisabuelos
de que aquella señora 
de nombre Adelaida.

Y, la lectura del Evangelio 
del día decía, que:

-- En aquel tiempo,
 dijo Jesús a sus discípulos:
-- «En verdad, en verdad os digo:

-  si el grano de trigo no cae 
en tierra y muere, 
- queda infecundo; pero si muere,
 da mucho fruto.

-- El que se ama a sí mismo, 
se pierde, y el que se aborrece 
a sí mismo en este mundo, 
-- se guardará para la vida eterna.

-- El que quiera servirme, que me siga,
--  y donde esté yo, allí también 
estará mi servidor; 

--a quien me sirva, el Padre lo honrará».

Y, era que seguía 
agradecido a Dios 
de haber conocido a la señora Adelaida.

-- ¡Ummmmm!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

viernes, 9 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE HEROE Y SOBRE SANTO

 UN CUENTO DE SOBRE HEROE Y SOBRE SANTO

P. Daniel Albarrán

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Érase una vez...

Se estaba en una de confrontación
en asuntos de criterios,
y de perspectivas.

La situación era 
la situación país-Venezuela.

Y, había que precisar, primero,
que no es lo mismo, ni igual,
perspectiva que criterios.

Perspectivas tiene que ver
con apreciaciones
 e interpretaciones de la verdad;
y hay evolución,

y hay cambios, y hay aprendizaje, porque la apreciacion de la verdad
conlleva un proceso,

y hace cambiar de puntos de vista, precisamente, 
porque se crece, se aumenta,

y hace comprender que se puede pensar mejor,
y se puede pensar distinto.

Implica crecimiento.
Implica y comporta evolución.

Nunca estancamiento.
Y, criterios es la exposicion
en ideas, en palabras,
en conceptos
de los puntos de vista que se tengan.

Y, tienen como fundamento 
la perspectiva,
que puede cambiar,
que es la aproximación a la verdad.

Es de sabio,
cambiar de opinion.
Porque se está en búsqueda 
y en apertura,
y la verdad se hace la encontradiza, y se deja encontrar.

Y, la encuentra el que la busca.

Y, así, entonces,
no es igual ser héroe,
que ser persona santa.

El santo todo lo somete
a como que todo es voluntad de Dios.

Si sucede esto, es voluntad de Dios.

Si sucede aquello, igualmente,
 es voluntad de Dios.

Y, si sufre,
ese sufrimiento lo convierte en ascesis y ejercicio para conformarse a que todo es voluntad de Dios.

Y, cultiva todo en ese enfoque,
que es espiritual.

Y, cuando por razones lógicas humanas 
siente que es rebelde,
entonces, corre a confesarse sacramentalmente,
y pide asesoría a su confesor
como su guía espiritual,

porque siente horriblemente
que no sabe aceptar la voluntad de Dios.

Y, se siente pecador.

Y, hasta puede sentir que es 
obra del diablo que lo aparta de Dios,
 si no tiene buen equilibrio emocional 
y de fe cultivada.

Y, el héroe, por otra parte,
busca hacerse sentir 
y hace valer su voz,
especialmente,

cuando siente que le han sersenado 
sus derechos como persona;
y como se siente burlado,
entonces, grita e insulta,

tira piedras, y se hace acompañar de otros
para tener fuerza en su grito
y en su reclamo,
por demás justo.

Entonces,
no es lo mismo ser santo,
que ser héroe.

Y, ¿se puede ser héroe y santo, a la vez?
Y, ¿un santo tiene que ser un héroe?

Entonces, más bien,
es cuando un santo es un místico,
y su heroismo es su ejercicio de conformar su voluntad a la de Dios.

Y, hay gente santa entre nosotros:
los que padecen enfermedades de años y años,
los que por muy poco salario 
hacen el trabajo de enfermeras, de médicos, y otros trabajos mal remunerados;

y reciben a pago
ingratitudes y mal trato.

Si. Si.
Hay santos.

Y, ¿hay héroes?

Es que, en cierta manera,
esa santidad requiere mucho de heroismo.

Pero, muuuuuuuuuuuucho de fe.
Demasiada fe, más bien.

Y, ¿un santo no hace valer sus derechos?

Si no los hace valer,
ya, entonces,
es humillación.

Y, ¿una persona santa tira piedras y rompe la propiedad privada, por ejemplo; 
y tranca calles no dejando paso de ida y de venida, obstruyendo, absolutamente, toda la calle, en otro por ejemplo;

 y cuando invade un hogar y arbitrariamente hace mal uso de su rol de autoridad arrebatando y desmembrando brutalmente familias?
 
Si es santo,
y es hombre de fe,
no aumenta una injusticia,
ni tampoco crea una injusticia.

Y, si la comete,
como es persona de fe,
le duele el corazón,
porque ha hecho daño,
y eso va contra la voluntad de Dios.

Y, ¿Un héroe puede llegar a ser santo?

Si en su heroismo 
no perjudica a terceros,
mucho menos a la persona humana, 
y respeta la libertad,

y no agrede arbitrariamente,
y no agranda una injusticia 
con otra justicia mayor,
entonces,
tiene en sí todos los elementos 
de la santidad;

y, si, sobretodo,
su conciencia le ayuda a distinguir 
que lo malo es malo,
aquí y allá, y siempre;

y que lo bueno es bueno,
también, aquí y allá;

y hace lo bueno porque es bueno 
hacer lo bueno;
y no hace lo malo, porque
es malo hacer lo malo;

entonces,
su conciencia es la mismísima 
voz de Dios que puso en medio 
del jardín del Edén 
el arbol del bien y del mal.

Y, ya es su uso de la libertad.

Y, es cuando hace ejercicio consciente 
de vivir en EL REINO DE LOS CIELOS, 
que aparece prefigurado en el libro de Isaías:

-- el lobo pastará con el cabrito,
-- la vaca y el oso juntos comerán pasto.

Tal vez, se convirtiera en héroe
sin hacer daño;

y ya tendrá la semilla, 
igualmente, para ser santo.

Y, eso es, ya,
un cambio de perspectiva,
y también de criterios,

y habrá evolucionado en la verdad como proceso.

Cambia la perspectiva
porque esta se acerca a la verdad;

y, por supuesto, 
cambia de criterios.

-- ¡Ummmmm!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

jueves, 8 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE PUEBLO

 UN CUENTO DE SOBRE PUEBLO

P. Daniel Albarrán 
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Érase una vez...

Salio el sol, hoy,
como salió ayer.
Nada nuevo.

Todo lo mismo de lo mismo:
Nada nuevo bajo el sol
(libro del Eclesiatés):
Vanidad de vanidades.
Todo es vanidad.

Y, ese círculo 
de nunca acabar,
había que hablar 
de pueblo.

Y, precisar pueblo de pueblo,
y colocar algunas 
cosas importantes,
también, necesarias.

Y, lo primero es decir 
que Venezuela es pueblo,
y no es pueblo, al mismo tiempo.

Es pueblo,
porque es un conglomerado de gente,
con la característica de que
no es homogeneo;

es decir, una misma masa uniforme,
donde todos piensan, comen,
visten, hablan, sienten, opinan
IGUAL.

Ni Venezuela.
Ni en ninguna parte del mundo.

Al contrario,
Venezuela es un pueblo heterogeneo:

el mismo conglomerado,
pero todos distintos,
en el comer, vestir, pensar,
opinar; etcetera.

Y, de origenes étnicos diversos.

La segunda aproximación
es que, pueblo, es visto
como el resto de gente
distinta del grupo del gobierno.

Entonces,
pueblo es gente opuesta a gobierno;

y, pueblo, también es visto 
como gente
a la que los que ejercen gobierno,
y los que el gobierno tiene 
que servir,
precisamente, porque es pueblo.

Y, hay una fuerza natural opuesta y a favor al pueblo,
por los que son gobierno;

opuesta, porque el pueblo,
a veces, pasa a ser un fenomeno social infranqueable 
al que tiene que estar sometido
 el que hace rol gobierno;

y, a favor,
porque pueblo es el estandarte 
en el que se ampara los del rol gobierno para justificar sus decisiones.

Entonces,
pueblo, es y no es.

Y, usando el recurso de las parabolas de Jesús:
pueblo, se parece.

No es.
Se parece.
Se parece.
No es.

Teecero:
Venezuela, se parece, no es
"Pueblo de Dios".

Se parece a "pueblo de Dios".
Pero, aunque es "pueblo de Dios", 
porque lo es y se parece.

No es "el pueblo de Dios",
que si lo es en toda su esencia,
el pueblo de Israel,

al menos el del Antiguo Testamento,
 según la Biblia.

Y, lo que hacía "el pueblo de Dios"
 era el pacto y la alianza con Dios.

Y, la alianza era, que,
ese pueblo cumpliera las diez grandes Leyes
 (de las que se derivan 613 mandamientos).

Y, la principal de la principal
era sobre la idolatría:
"No adorarás otros dioses".

Y, entonces,
eso que lo hacía "el pueblo de Dios",
dejaba de serlo cuando 
adoraba otros dioses,
y, ya no era el pueblo de Dios;
y no era, y no se parecía.

Y, eso es toda la historia de pueblo de Dios.

Y, en el caso de Venezuela,
no es, aunque se parece
al pueblo de Dios,

cuando cumple en vivencia de fe
 las diez grandes Leyes de Dios.

Y, Venezuela, de por muy lejos,
no es el pueblo de Israel 
del Antiguo Testamento;

mucho menos,
al Israel de ahora,

que, en muy poco se parece al Israel,
 igualmente, del Antiguo Testamento.

Y, decir, que,
cuando nos referimos a Venezuela,
 como pueblo, que,
es el mismo pueblo de Israel,
al pueblo de la alianza,

estamos, definitivamente,
desfazados,
y estamos confundiendo 
pueblo de pueblo;

porque, es que,
Venezuela ni es el pueblo de Dios, 
aunque se parece,
porque peregrina
también por el desierto
en clave de fe;

ni es el pueblo de Dios,
como si fuera el mismo,
sino en proyección,

igualmente, en clave de fe,
desde donde se inspira
para seguir creyendo.

-- Entonces, no es
-- sino que se parece.

-- ¡Ummmmmmm!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

miércoles, 7 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE MIEDO

 UN CUENTO DE SOBRE MIEDO

P. Daniel Albarrán 
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Érase una vez...

Era día martes.
Y, los tiempos de los tiempos 
estaban muy tumultuosos.

Y, de eso se hablaba.

Uno dijo, que,
se trataba de perspectivas;

es decir de maneras individuales 
de ver distinto una misma realidad;

y, de que, cada cual ve y siente distinto del otro;
y el otro del otro.

Y, que, de eso se trata:

sentir distinto,
pensar distinto,
opinar distinto.

Por la sencilla razón 
de que somos distintos.

Entonces, se estaba 
hablando de el miedo.

Uno dijo, que,
se tenía miedo.

Él mismo tenía miedo.

Entonces, un otro 
alzó la voz y dijo, que,

-- ¡No se puede tener miedo!
Y, esgrimió sus razones.

Y, ya, su manera de hablar 
por lo impositivo e imponente, 
daba susto y miedo hasta escucharlo.

Otro, igualmente,
dijo, que,
es imposible tener miedo.

Y trajo citas de la Biblia 
donde aparecía que 
"no hay que tener miedo",
y la razón que daba es, que:

-- En la Biblia dice
-- que no hay que tener miedo.

Y, yo,
que estaba ahí pensaba, 
más bien, asustado de escuchar a aquellos 
que decían que no hay que tener miedo,
que, es que se tiene miedo.

Y, pensaba, igualmente,
en Moisés, que tuvo miedo
 cuando lo de la zarza ardiente;
y en otras ocasiones,
cuando Abraham 
hizo pasar como su hermana a su esposa Sarahí ante un poderoso de su tiempo.

Y, en Jacob,
cuando huía de la furia de su hermano Esaú porque le había robado
 la bendición de su padre Isaac.

El mismo Jacob 
cuando el sueño de la escalera.

En Moisés 
cuando no quería ir a hablar con el faraón, 
por una parte;

y, por otra parte,
cuando Moisés con el pueblo, 
apenas salidos de Egipto,
se vio acorralado por el
 ejército egipcio por una lado,
 y por otro lado el Mar Rojo, 
y no sabía qué hacer.

Y, pasaron por mi mente 
en memoria fugaz
otros casos de mucho miedo.

Y, uno de los que decían 
que:

-- ni hay que tener miedo 
-- la Biblia lo dice.

Y, yo, seguía entretenido 
recordando, que:

-- Jesús tuvo miedo cuando:

-- no quería pasar por Samaria,
porque no lo querían;

-- que varias veces
-- se escabulló cuando lo Iban a despeñar, 
y se escurrió en medio de la gente.

-- que, Jesús,
-- tuvo miedo en el Huerto de los Olivos:
-- Dios mío aparta, si es posible, este cáliz.

-- que, Jesús, tenia miedo 
-- en la última cena:

-- uno de ustedes me va a entregar.

Y, no se diga de Pedro Apóstol.

Ese si que tenía miedo.

Y, no se diga de todos los demás apóstoles 
después de la crucifixión de Jesús:
-- estaban a puertas cerradas 
-- por miedo a los judíos.

Y, no se diga de Zacarías 
el papá de Juan el Bautista;
y, de la misma virgen María;
al punto que el ángel Gabriel les dice a los dos,  en sus respectivas apariciones:

-- No temas.

Y, aquellos dos,
que hablaban vehemente 
seguían diciendo:

-- No hay que tener miedo.
-- En la Biblia se dice.

Y, daba miedo, más bien,
de eso que decían.

Y, yo, más bien,
estaba asustado de que aquellos dos 
no tuvieran miedo.

-- ¡Ummmmmm!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

martes, 6 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE TRANSFIGURACIÓN

 UN CUENTO DE SOBRE TRANSFIGURACIÓN 

P. Daniel Albarrán 
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Érase una vez...

6 de agosto,
día de la Transfiguración de Jesús.

Y, el texto del Evangelio 
decía que al resplandecer Jesús 
aparecieron a su lado
Moisés y Elías.

Y, es que, en el caso
de Moisés 
también hubo transfiguración,
cuando Moisés subió al Monte.

Y, hay parecidos y hay diferencias en los dos relatos:
en los del libro del Éxodo 
con Moisés,
y en los Evangelios sinópticos con Jesús.

En el caso de Moisés,
Dios Yahveh lo mandó a que subiera al Monte.

Y, que se hiciera acompañar de algunos 
de los ancianos del pueblo,
pero estos se iban a quedar abajo,
al pie del Monte.

Segundo:
Subiría con Moisés solo  con Josué;
pero Josué no subiría, propiamente,
a la cima de la montaña con Moisés,
sino que se quedaría en medio:
hacia arriba Moisés 
y hacia abajo el pueblo.

Tercero: 
Dios le revelaría a Moisés, 
para el pueblo,
las tablas de La Ley:

la única vez que Dios hace una revelación en el Antiguo Testamento.

Cuarto:
Se había cambiado el rostro de Moisés.

Quinto:
Moisés duró cuarenta días en la cima de la montaña.

Sexto:
El libro del Éxodo cuenta que
mientras eso pasaba con Moisés,
allá, arriba;

abajo, el pueblo adoraba el becerro de oro:
y, parece ser que porque 
Moisés tardaba mucho:
Iban ya cuarenta días.

Y, en el Evangelio de San Marcos 
se nos dice, que:
- En aquel tiempo,
 Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, 
- subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. 

- Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.

- Se les aparecieron Elias y Moisés,
 conversando con Jesús. 

- Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús:

- «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí!
-  Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elias»

- No sabía qué decir, pues estaban asustados.
-- Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: 
«Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo».

De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.

Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.

Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Y, en la comparación está en que
con Moisés, las tablas de La Ley.

Con Jesús:
Este es mi Hijo amado,
escuchaldo.

-- ¡Ummmmmm!
-- ! Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

domingo, 4 de agosto de 2024

UN CUENTO DE SOBRE PAN Y PAN DEL CIELO

 UN CUENTO DE SOBRE PAN Y PAN DEL CIELO

P. Daniel Albarrán 

(ESCUCHAR EL CUENTO EN AUDIO)
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Érase una vez...

Día domingo,
4 de agosto.

Y, era, también, 
el día de San Juan María Vianney,
más conocido como el santo cura de Ars.

Y, es el santo patrono 
de los párrocos.

Y, famoso era él,
por su amor y dedicación 
a la confesión,
escuchando a los penitentes,
haciendo de esa tarea pastoral
su principal apostolado.

También era famoso
porque era lento en los estudios, 
sobretodo, en aprender latín, 
en su tiempo de estudiante.

Por otra parte,
en la lectura del domingo 
el Evangelio hablaba, que:

a Jesús la gente lo buscaba,
y la razon principal la había 
dicho el mismo Jesús:

 -- «Os lo aseguro, 
me buscáis, 
no porque habéis visto signos, 
sino porque comisteis pan hasta saciaros. 

-- Trabajad, no por el alimento que perece, 
-- sino por el alimento 
que perdura para la vida eterna, 
el que os dará el Hijo del hombre;
-- pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.».

Y, era el pan el tema principal.

En la primera lectura del día,
igualmente, en el libro de Éxodo
se había contado, que:

-- Dios la había dado al pueblo de Israel, 
en el desierto,
-- después de la salida de Egipto,

-- le había dado pan:
-- codornices (carne)
-- y maná (pan).

Y, todo venido del cielo.
Y, es, que,
el pan viene del cielo.

Ya todo pan
viene del cielo.

Y, es lo que nos dice,
en una de una declaración tajante
 el libro del Génesis (2,5):

- no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba del campo 
había germinado todavía, 

- pues Yahveh Dios no había 
hecho llover sobre la tierra,

-  ni había hombre que labrara el suelo.

Y, lo que produce la tierra 
para alimento,
es venido del cielo,
porque desde y con la lluvia
es que hay arbustos 
y con ello alimentos.

Ya, el pan en sí mismo 
es venido del cielo;
y es obra derivada de la obra de Dios.

Y, olvidar esa realidad
es una tentación.

Como fue tentación en el libro del Éxodo:

- En aquellos días, 
la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:

- «¡Ojalá hubiéramos muerto 
a manos del Señor en Egipto, 
- cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! 

- Nos habéis sacado a este desierto 
para matar de hambre a toda esta comunidad.»

Y, tal vez, ese olvido
de que es Dios 
quien nos da el pan,
y, que, de por sí,
es ya pan del cielo,
sea una tentación permanente.

Tal vez,
por eso es que Jesús 
cuando nos dijo que cuando recemos el Padrenuestro, su unica oracion, 

y nos la dejó
como suya y como nuestra,
dijo que dijéramos:

-- danos, hoy, 
-- nuestro pan
-- de cada día.

Y, enseguida, recalca, que:

-- no nos dejes 
-- caer en tentación.

Precisamente,
porque se nos puede olvidar 
que, es que, el pan
siempre nos viene del cielo.

Y, por eso el mismo Jesús,
que hace e hizo esa oracion del Padrenuestro,
sea el permanente recordatorio
que es del cielo
que nos viene el pan.

Y, por eso,
Él mismo es el pan,
que es su Palabra y su cuerpo,
para no olvidar nunca 
que es de Dios, su Padre,
el alimento.

Y, esto último sea, entonces,
el elemento que tiene que ir junto con el pan,
que es el agradecimiento.

-- ¡Ummmmmm!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

ILUSTRE TEÓFILO-EVANGELIO DE SAN LUCAS

 . ENCUENTRO CON LUCAS EL EVANGELISTA (Tomado del libro CON SOLO UNA MOCHILA, TOMO I, CAPÍTULO 2. AUTOR: J. DANIEL ALBARRÁN; año 2024) (PODC...