Vistas de página en total

domingo, 27 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE ESTAR CLARO

 UN CUENTO DE SOBRE ESTAR CLARO

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...

Domingo,
27 de octubre.

El Evangelio, decía:

-- En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó 
con sus discípulos y bastante gente, 

-- el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, 
estaba sentado al borde del camino,
 pidiendo limosna.

-- Al oír que era Jesús Nazareno, 
empezó a gritar:
- «Hijo de David, Jesús, 
ten compasión de mí.»

-- Muchos lo regañaban para que se callara. 

-- Pero él gritaba más:

- «Hijo de David, ten compasión de mí.»

-- Jesús se detuvo y dijo:
- «Llamadlo.»

Llamaron al ciego, diciéndole:
- «Ánimo, levántate, que te llama.»

-- Soltó el manto, dio un salto 
y se acercó a Jesús. Jesús le dijo:

- «¿Qué quieres que haga por ti?»
-- El ciego le contestó:

- «Maestro, que pueda ver.»

Jesús le dijo:

- «Anda, tu fe te ha curado.»
-- Y al momento recobró la vista 
y lo seguía por el camino.

Y, llama la atención
algunas cosas:

Primero:
-- Era un ciego conocido:
-- se llamaba Bartimeo.

Segundo:
-- Jesús salía de Jericó.

Este dato, parece, interesante,
porque en la parábola 
del buen samaritano,
el hombre al que malograron
iba de Jerusalén a Jericó.

Jericó,
parece ser una referencia 
importante...

Tercero:
-- Bartimeo, el ciego,
-- al oír que era Jesús el nazareno 
-- empezó a gritar:

-- «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»

-- !Cállate!
-- le decían.
-- ¡Cállate!

Y, Bartimeo
gritaba más...

-- !Jajajaja!
-- ¡Jajajaja!

Cuarto:
-- Bartimeo fue donde Jesús,
-- de un salto.

Quinto:
-- ¿Qué quieres que haga por ti?
-- le dijo en pregunta. Jesús a Bartimeo.

En una de Jesús y Bartimeo,
Bartimeo y Jesús.

-- ¡Ufffggggg!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

viernes, 25 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE HACER LAS PACES

 UN CUENTO DE SOBRE HACER LAS PACES

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...

Viernes,
25 de octubre.

La lectura del Evangelio 
decía:

-- En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:

-- «Cuando veis subir una nube 
por el poniente, decís enseguida: 

-- "Va a caer un aguacero",
 y así sucede. Cuando sopla el sur decís: 
-- "Va a hacer bochorno", y sucede.

-- Hipócritas: sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo,

-- pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?

-- ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que es justo?

-- Por ello, mientras vas con tu adversario al magistrado, 
-- haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él,
-- no sea que te lleve a la fuerza ante el juez y el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.
-- Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues la última monedilla».
Y, es de quedarse pensando:
Primero: 
El adversario, podría ser 
nuestra propia cabeza,
nuestros propios pensamientos.
Segundo:
Hacer las paces con 
los pensamientos,
mientras se va de camino.
No sea, que,
los pensamientos 
y las cosas de la cabeza 
nos lleven al.magistrado,
y de ahí no se salga
hasta pagar todas las deudas 
en nosotros mismos.
Y, eso, sea, precisamente,
un signo de los tiempos:
-- pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?
Entonces, esa parábola (comparación)
es en "yo soy",
en primera persona.
Tal vez, por eso, Jesús 
resalta, que:
Se sabe cuando 
va a llover,
o va a hacer bochorno...
Y, el tiempo presente 
sea, más bien,
en fenómeno personal,
no externo...
-- ¡Ufffggggg!
-- !Interesante!
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin

domingo, 20 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE ALGO IMPORTANTE

 UN CUENTO DE SOBRE ALGO IMPORTANTE 

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...
Domingo 20 de octubre.

Ya faltaba poco
para diciembre:
-- ¡Yuuuuupi!

Y, el Evangelio 
del día decía:

-- En aquel tiempo, se acercaron
 a Jesús los hijos de Zebedeo, 
Santiago y Juan, y le dijeron:

- «Maestro, queremos que hagas 
lo que te vamos a pedir.»

Les preguntó:

- «¿Qué queréis que haga por vosotros?»

Contestaron:

- «Concédenos sentarnos en tu gloria 
uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»

Jesús replicó:

- «No sabéis lo que pedís,
 ¿sois capaces de beber el cáliz que 
yo he de beber, 

- o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?»

Contestaron:

- «Lo somos.»

Jesús les dijo:

- «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, 
- y os bautizaréis con el bautismo 
con que yo me voy a bautizar, 

- pero el sentarse a mi derecha o 
a mi izquierda no me toca a mí concederlo;

-  está ya reservado.»

Los otros diez, al oír aquello, 
se indignaron contra Santia­go y Juan.

Jesús, reuniéndolos, les dijo:

- «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, 
- y que los grandes los oprimen.

Vosotros, nada de eso:

el que quiera ser grande, 
sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos.

Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sir­van, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

Y, es, que, 
es de imaginarse
a aquellos dos hermanos de sangre,
Santiago y Juan.

-- Dennos un puesto bueno, ahí.
-- Usted sabe...somos familia.

Es, que, además,
eran primos de Jesús.

Y, todo eso,
que si, por supuesto,
con mucho gusto...

Y, ¿harán esto?:

-- ¿bautizarse en el bautismo 
por el que voy a pasar?

-- !Cuente con eso!
-- !Si somos capaces!

-- Y, ¿Beberán el cáliz que yo voy a beber?

-- !Absolutamente, sí!
-- !Eso está dado por hecho!

-- !Pero...hay un problema!

Silencio por todos lados,
y un poquito de la sinfonía de Beethoven:
-- ¡Tararararaaraaaaá!

-- No puedo...
-- Yo no distribuyo puestos...

-- el sentarse a mi derecha o a mi izquierda
 no me toca a mí concederlo;
 está ya reservado...

-- Los otros diez, al oír aquello, 
se indignaron contra Santia­go y Juan...

-- Y, es, que,
los otros diez...
también habían pensado lo mismo...

-- Y, menos mal...
que no dijeron nada...

-- Pero, igualmente,
querían lo mismo...

Menos mal que 
yo no estaba ahí ...

-- ¡Uppppppps!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

viernes, 18 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE LUCAS

 UN CUENTO DE SOBRE LUCAS 

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...
Viernes 18 de octubre:
Día de San Lucas, evangelista.

Lucas fue discípulo 
de Pablo de Tarso.

Ninguno de los dos
conoció personalmente
a Jesús de Nazaret.

Lo conocieron 
por las enseñanzas de los apóstoles.

Pablo de Tarso decía:
-- Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, 
la noche en que fue entregado, tomó pan,

-- y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; 
haced esto en recuerdo mío.»

-- Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, 
hacedlo en recuerdo mío.»

-- Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, 
hasta que venga.

Lucas estaba con Pablo de Tarso,
y aprendía de él,
que a su vez,
transmitía lo que aprendía de los apóstoles.

Y, Lucas escribe dos cartas
a un su amigo 
llamado Ilustre Teófilo,
y le dice:

-- Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que 
se han verificado entre nosotros,

-- tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares
 y servidores de la Palabra,

-- he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente
 todo desde los orígenes, 

-- escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo,
-- para que conozcas la solidez 
de las enseñanzas que has recibido.

Y, esa primera carta 
de Lucas al ilustre Teófilo 
tenemos el Evangelio 
que se atribuye a Lucas, 
y es la comunidad Lucana
quien re-elabora y construye 
la enseñanza sobre Jesús.

Y, la segunda carta,
también al ilustre Teófilo,
es lo que se conoce 
como Hechos de los Apóstoles:

-- El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio

-- hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido, 
fue llevado al cielo.

Y, es, que, Lucas 
(la comunidad Lucana)
nos cuenta las cosas 
de sobre Jesús de Nazaret.

-- !Ummmmm!
-- !Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin.

jueves, 17 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE PREGUNTAS

 UN CUENTO DE SOBRE PREGUNTAS

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...
Jueves 17.

La lectura del Evangelio 
del día decía:

-- En aquel tiempo, dijo el Señor:
-- «¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, a quienes mataron vuestros padres!

-- Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis;
 -- porque ellos los mataron y vosotros les edificáis mausoleos.

-- Por eso dijo la Sabiduría de Dios:
--  "Les enviaré profetas y apóstoles:
 a algunos de ellos los matarán y perseguirán"; 

-- y así a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de todos los profetas derramada 
desde la creación del mundo;

-- desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que pereció entre el altar
 y el santuario.

-- Sí, os digo: se le pedirá cuenta a esta generación.

-- ¡Ay de vosotros, maestros de la ley, 
que os habéis apoderado 
de la llave de la ciencia:

-- vosotros no habéis entrado y a los que intentaban entrar se lo habéis impedido!».

-- Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo implacablemente 
-- y a tirarle de la lengua 
con muchas preguntas capciosas, 
-- tendiéndole trampas para cazarlo con alguna palabra de su boca.

Es, que, 
sigue llamando la atención 
esa indisposición de Jesús 
hacia sus paisanos contemporáneos.

Eso mismo ha llevado 
a muchos estudiosos
a tratar de comprender 
por qué.

Unos, casi todos,
se han quedado en seguir sosteniendo 
esa indisposición,
en la que Jesús y judíos 
son opuestos,
al punto de rivales.

Otros, han aportado 
cosas importantes, como:

1) Jesús, es judío:
2) Nació, creció, vivió, murió judío.
3) Jesús, es rabino:
4) Cada rabino tenía su propia 
manera de pensar en interpretar la Torá.

5) Había dos escuelas rabínicas:
6) Shamai y Hilel.

7) La escuela de Shamai era conservadora:

- El sábado se guardaba
- Ninguna actividad
- No se curaba: no asistir al médico.
- Era voluntad de Dios.

8) La escuela de Hilel era más liberal:

- Se respeta el sábado 
- Se puede hacer actividades
- Curar en sábado: ir al médico.
- Se ayuda a Dios curando en sábado.
Jesús, era del sentido de
la escuela de Hilel:
- Curaba en sábado.

- Era dueño del sábado: 
el hombre es dueño del sábado.

Y, estos, que,
siguen estudiando sobre Jesús
siguen sorprendiendo 
porque, Jesús y los judíos:

-- No eran enfrentados
-- Buscaban la mejor interpretación de la Torá 

Por eso, que, Jesús 
pregunta, a veces a los mismos judíos
sobre cosas de cumplir.

Y, por eso,
los judíos buscaban 
ver cómo pensaba Jesús,
que era rabino,
sobre temas puntuales.

Así, hoy, 
el Evangelio dice, que:

 -- Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo implacablemente 
-- y a tirarle de la lengua con 
muchas preguntas capciosas, 
-- tendiéndole trampas para cazarlo con alguna palabra de su boca.

Y, siguen estos estudiosos 
comprendiendo muchas cosas.

Y, es, que, Jesús 
no era anti-judío
y anti-fariseo..

Ni-ni...

Es, que, Jesús y su tiempo
la idea era:

-- donde hay dos judíos hablando 
-- son tres las ideas 

-- !Uppppppps!
-- !Guao!
-- ¡Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

miércoles, 16 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE CÓMO SE EXPLICA

 UN CUENTO DE SOBRE CÓMO SE EXPLICA

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...
Miércoles 16 de octubre.

El Evangelio del día 
decía, que:

-- En aquel tiempo, dijo el Señor:

–¡Ay de vosotros, fariseos,
que pagáis el diezmo de la hierbabuena,
 de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho 
y el amor de Dios!

-- Esto habría que practicar sin descuidar aquello.

-- ¡Ay de vosotros, fariseos,
que os encantan los asientos de honor 
en las sinagogas y las reverencias 
por la calle!

-- ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!

-- Un jurista intervino y le dijo:

–Maestro, diciendo eso nos ofendes 
también a nosotros.

Jesús replicó:

–¡Ay de vosotros también, juristas, 
que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros 
no las tocáis ni con un dedo!

Y, enseguida surgen preguntas:

-- ¿Por qué esa tirria de Jesús 
hacia sus paisanos y hacia su gente, especialmente, los fariseos?

Llama la atención, que,
cuando Jesús regresa a Nazaret 
después del bautismo en el río Jordán 
por Juan Bautista,

después que lee la lectura 
del profeta Isaías 
en la sinagoga de Nazaret 
Jesús se la toma 
contra los que estaban 
en la sinagoga,

así,
sin Ton ni son,
porque nadie lo atacaba, siquiera.

Y, arremete contra todos,
y se ven obligados a expulsarlo
de Nazaret, donde se había criado.

Y, ahora,
Jesús se la toma contra 
los fariseos.

Y, ni se salvó 
el jurista que fue a
hacerle una observación.

Y, también,
el jurista se llevó 
un baño de agua caliente...

Y, surgen más preguntas.

-- !Ummmmm!
-- ¡¿Por qué...Por qué?!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

martes, 15 de octubre de 2024

UN CUENTO DE SOBRE GRACIAS

 UN CUENTO DE SOBRE GRACIAS 

P. Daniel Albarrán 

(PARA ESCUCHAR EL AUDIO)
________________
_____________________

Érase una vez...
Día martes.

El Evangelio del día 
decía, que:

-- En aquel tiempo, 
tomó la palabra Jesús y dijo:

-- «Te doy gracias, Padre, 
Señor del cielo y de la tierra,

--  porque has escondido estas cosas 
a los sabios y entendidos, 
y se las has revelado a los pequeños. 

-- Sí, Padre, así te ha parecido bien.

-- Todo me ha sido entregado por mi Padre,
 y nadie conoce al Hijo más que el Padre,
 y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

-- Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.

-- Tomad mi yugo sobre vosotros 
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, 

-- y encontraréis descanso para vuestras almas. 

-- Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Y, fue de quedarse pensando en:

-- Gracias, Padre
-- Has revelado a los sencillos.
-- Y, el Hijo lo revela al que él quiere.

-- Vengan a mí
-- los cansados y agobiados.
-- Los aliviaré.
-- Mi yugo es ligero.

Entonces:

-- ¿El alivio es un yugo?
-- ¿Una carga sobre la cabeza 
como a los bueyes?

-- Y, ¿es ligero, liviano, ese yugo?

-- Y, es, que,
me quedé pensando,
imaginando...

-- Dos bueyes...
-- Una madera en la cabeza...
-- Un buey lleva al otro 
-- y el otro al uno...
-- sin apartarse uno del otro...

Y, ¿es ligero y suave ese yugo?

-- ¡Ufffggggg!
-- !Para pensar!
-- !Interesante!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

ILUSTRE TEÓFILO-EVANGELIO DE SAN LUCAS

 . ENCUENTRO CON LUCAS EL EVANGELISTA (Tomado del libro CON SOLO UNA MOCHILA, TOMO I, CAPÍTULO 2. AUTOR: J. DANIEL ALBARRÁN; año 2024) (PODC...