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viernes, 10 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE SOBRE UNA PARÁBOLA

 UN CUENTO DE SOBRE UNA PARÁBOLA

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

Jesús cuenta otra parábola:

-- Un hombre rico tenía 
un administrador y le llegó 
la denuncia de que derrochaba sus bienes.

-- Entonces lo llamó y le dijo:

-- ¿Qué es eso que me cuentan de ti? 

-- Entrégame el balance de tu gestión,
 porque quedas despedido.

Entonces, el administrador llamó 
a los que le debían al dueño rico, 
y acordó con ellos
que le pagarán así:

-El que debía cien barriles de aceite.
-- que pagara «cincuenta».

-- Y que hiciera un recibo.

El que debía 
-- Cien fanegas de trigo,
que pagara «ochenta».

Igualmente, con recibo de deuda y de pago,
 y todo.

Y, el dueño rico,
entonces, más bien,
felicitó al administrador
porque había actuado 
con astucia e inteligencia.

Y, no se supo,
si el dueño rico, por fin,
terminó despidiendo a ese administrador,
o no.

Y, no se supo.

Es que las parábolas no tienen final.

Quedan abiertas.
No se supo, entonces.

Y, colorín-colorado;
 este cuento se ha acabado.

Fin

jueves, 9 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE APRENDER A DESAPRENDER

 UN CUENTO DE  APRENDER A DESAPRENDER

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

Una vez alguien dijo, que,
-- hay que aprender a desaprender
-- lo aprendido,
-- sobretodo en relación a Jesús 
y los Evangelios.

Esa idea quedó haciendo
su trabajo en el inconsciente,
no sé si en el inconsciente colectivo;
pero, sí en mí consciente particular.

-- Entonces,

-- ¿se trata que hay volver a 
leer los Evangelios
-- con la idea de desaprender lo aprendido?

-- ¡Ummmmmmm!
-- ¡Interesante!

Y, aplicando esa idea,
me detuve en el relato 
del Evangelio (Jn 19, 25-27):

-- Junto a la cruz de Jesús
-- estaban su madre y
 la hermana de su madre, 
-- María, mujer de Clopás, 
y María Magdalena.

-- Jesús, viendo a su madre 
-- y junto a ella al discípulo a quien amaba, 
-- dice a su madre:

-- «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»

-- Luego dice al discípulo: 
-- «Ahí tienes a tu madre.» 

-- Y desde aquella hora
 el discípulo la acogió en su casa.

Y, me detengo en el texto,
y del texto entresaco, que:

1) - estaban su madre 
y la hermana de su madre. 
Es decir, la tía de Jesús,
 junto a la madre de Jesús.

Y, es de suponer, que, también,
Juan y Santiago,
que eran hijos de la tía de Jesús.

Y, siempre se ha pensado, que,
Jesús en la cruz estaba desamparado por su familia.

Y; no.

No lo estaba.

Porque, ahí estaban, entre otros,
la tía María y su hijos, 
al menos Juan,
que es quien cuenta esos detalles.

Estaban los primos,
al menos Juan.

Y, el evangelista dice, que,
era el discípulo que más amaba Jesús,
que es su primo.

Entonces, 
en una de aprender a desaprender (como método de estudio y lectura),
en el sitio de la crucifixión
estaban los primos y la tía.

Y, cuando Jesús le dice
al discípulo que más amaba,
y que era su primo Juan,
le está diciendo:

-- primo, cuida a tu tía
-- te la dejo: cuida de ella.

E, igual,
le dice a la mamá,
que vaya tranquila con el sobrino, 
que él cuidará de ella.

Y, desde entonces,
siento al leer ese relato del Evangelio,
una cosa distinta,
porque veo
cosas y detalles que antes
no había visto.

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

miércoles, 8 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE SOBRE AMPARO

 UN CUENTO DE SOBRE AMPARO

P. Daniel Albarrán
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(VER MÁS)
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Érase una vez...

En la población de Pozuelo,
en la ciudad de Puerto la Cruz,
se estaba de fiesta:

Eran las fiestas de su patrona:
Nuestra Señora del Amparo.

Vendrían al pueblo
los nacidos ahí.

Y, desde las alturas
se vería allá abajo
Puerto la Cruz.

Y, la expresión de sorpresa
de la ciudad vista desde arriba,
desde Pozuelo,
generaría alegría y asombro,
y se sentiría un no sé qué
de cariño por la ciudad,
y por Pozuelo.

Y asistirían a la misa principal
en horas de la mañana;
y, otros, también de los mismos de la mañana, irían, en la tarde,
a la procesión con la imagen

de la advocación de NTRA Sra del Amparo.

Y, así, como en las letanías
a la Virgen, en el rezo del rosario, se dice:

-- Madre de la misericordia
 (RUEGA POR NOSOTROS)

-- Madre de la divina gracia, 
-- Madre de la esperanza, 
-- Madre amable,  
-- Madre del buen consejo, 

Y, a pesar que no aparezca
en las letanías del rosario,
es una ADVOCACIÓN, igualmente,

-- Madre del Amparo,
-- Señora del Amparo
-- Nuestra Señora del Amparo;

Y continúa en las letanías:

-- Estrella de la mañana, 
-- Salud de los enfermos, 
-- Refugio de los pecadores, 
-- Consuelo de los migrantes,
-- Consoladora de los afligidos, 
-- Auxilio de los cristianos...

-- ¡Guao!
-- ¡Que hermoso!

Entonces, llamamos
a María, la Virgen,

la Madre del hijo de la misericordia.

Y, nos acogemos a su protección.

Y, decimos que nos ampare; 
o,sea que nos cuide.

Y, esa es la advocación
que se celebra el 8 de noviembre
en la población de Pozuelo:

Ntra señora del Amparo.
Ruega por nosotros.

Y, colorín-colorado;
 este cuento se ha acabado.

Fin

martes, 7 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE BIENVENIDO

 UN CUENTO DE BIENVENIDO

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

En los tiempos de nuestros
abuelos y padres.

Cuando llegaba alguien
de visita a la casa,
y en ese momento

se estaba almorzando, por ejemplo,
los que estaban sentados
almorzando a la mesa
decían:

-- "Aquí hay pa' juntos"

Y, el que llegaba
sentía que era bienvenido,
o, más bien, bienllegado.

Y, sin esperar
se acomodaba otro plato
y otro asiento
para que se sentara a comer.

El recién llegado
agradecía el detalle
de acogida,
y se arrimaba a la mesa,
diciendo:

-- ¡Muchas gracias!

Y, si no había comido,
comía, entonces, con 
aquella familia que lo bien-recibía.

-- ¡Cosa tan hermosa de nuestras familias!

Y, si ya había comido,
lo decía, e igualmente,
daba las gracias.

Y, colorín-colorado;
 este cuento se ha acabado.

Fin

viernes, 3 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE META-PARÁBOLA

 UN CUENTO DE META-PARÁBOLA

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

Jesús y sus parábolas.

Y, son cuentos.
Porque, eso son las parábolas.

Y, hay imaginación.
Y, hay el elemento principal,
que es, que,
"érase una vez".

Y, la mente, enseguida,
crea personajes,
crea situaciones,
crea escenarios,
crea imaginación.

Y, se embeleza el pensamiento,
porque, la mente se transporta
a lugares imaginarios,
sin duda, fantasiosos.

Y, son únicos e irrepetibles,
ya que cada cual
imagina lo que imagina,
y son cuentos únicos,
en donde cada uno
es autor de su propia imaginación.

-- ¡Cosa tan maravillosa, 
entonces, lo que cada uno imagina!

-- ¡No hay comparación!

Imposible que la haya,
porque cada uno crea y recrea
cosas fascinantes en su fantasía.

-- ¡Maravilloso!
-- ¡Guao!

Eso es lo que está más allá
de las parábolas;
es decir, hay un contenido
más allá de la parábola
(y que es la función de lo META-PARÁBOLA).

Y, eso, solo lo capta,
y lo percibe
el inconsciente,
que re-elabora,
que re-construye,
que recrea,
que re-inventa
desde el contenido
del cuento.

-- ¡Uppppppss!

-- ¡Que nunca nos falte
la parábola!

Y, colorín-colorado;
este cuento se ha acabado.

Fin

jueves, 2 de noviembre de 2023

UN CUENTO QUE NO ES CUENTO

 UN CUENTO QUE NO ES CUENTO

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

Dos de noviembre:
Día de los difuntos.

Y, algunos los clasifican,
y dicen:

"los fieles difuntos".

Y, enseguida, mi inquietud
me inquieta, y me dice:

-- ¡¿Fieles difuntos?!
-- ¡¿Cómo es eso?!

-- ¡Y, es que hay difuntos de difuntos, 
al punto que unos
son "fieles difuntos",
y, otros "infieles difuntos"?

-- ¡Ummmmmmm!

Y, se me ocurre pensar, que,
debe ser que algún
piadoso párroco,
de alguna piadosa parroquia,
quiso referirse a sus parroquianos,
que ya habrían muerto,
y, entonces, dijo:
-- "Los fieles difuntos";
es decir, los que eran fieles
de esta parroquia,
y que ya murieron.
Y, desde entonces,
se hizo popular decir así.
Y, me quedo en silencio,
en una mirada como a la inmensidad,
sabiendo que de esos mundos
no se sabe nada.
Y, no se sabrá.
Aunque, hay gente que
dice saber mucho de esos mundos.
Y, algunos hasta dicen, que,
se trata de "un cuarto de al lado".
-- ¡¿Será, porque Jesús dijo, que:
-- En la casa de mi Padre hay muchas estancias; 
-- si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio?

Y, me sorprendo al ver
que me estoy tocando la nariz.
Y, no sé cómo interpretar
ese movimiento instintivo
de mi cuerpo, en este momento,
que estoy procurando pensar
sobre estas cosas,
que son misterios
que escapan a la comprensión humana.
Y, me quedo en blanco,
porque, no se me ocurre nada de nada.
Y, en cierta manera,
es mejor que sea así,
porque, es, que, realmente,
no se sabe nada.
Lo único, entonces,
que me invade, de repente, 
es que diga:
-- ¡Concédeles, Señor, el descanso eterno!
-- ¡Y, brille para ellos la LUZ PERPETUA!
-- AMÉN.
Y, colorín-colorado; este cuento se ha acabado.
Fin

miércoles, 1 de noviembre de 2023

UN CUENTO DE PRIMERO DE NOVIEMBRE

 UN CUENTO DE PRIMERO DE NOVIEMBRE

P. Daniel Albarrán
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Érase una vez...

Había llegado, ya,
el mes de noviembre,
y era primero del mes.

Los diez meses del año
que transcurría, ciertamente,
habían pasado muy aprisa.

Habían pasado igual
como pasan los meses,
ni más rápido, ni menos rápido;
habían pasado como
pasan siempre.

Aún, así, parecería
que había sido muy deprisa.
Y, era primero de noviembre:
-- el día de todos los santos.

Y, era, que:

Un hombre que criaba chivos.

Y, vendía leche de chiva,
y queso de chiva.
Y, también, vendía chivos.

Entonces, un vecino suyo,
de esos que se las pasan
de listos,
fue donde el hombre
que criaba chivos:

-- Fiéme un chivo.
-- Y, se lo pago el día de...

Y, dijo un nombre de un supuesto santo,
que no aparecía en el santoral.
Era, que, como era muy listo,

no iba a pagar el chivo fiado,
porque, nunca llegaría el día
de ese santo.

-- ¡Es que hay gente muy avispada!

Fueron pasando los días,
y el hombre que criaba chivos
seguía a la espera de su pago.

Entonces, llegó el primero
de noviembre:
día de todos los santos.

Y, el hombre que criaba chivos
fue a tocarle la puerta
al que le debía el chivo:

-- ¡Amigo: vengo a que 
me pague mi chivo! -- le dijo.

-- ¡Pero, es que hoy no 
es el día del santo -- 
y dijo el nombre del santo, el hombre super avispado.

-- ¡Sí!

-- ¡Pero, hoy, es el día de todos los santos!

-- ¡Así, que, me paga mi chivo!

Y, colorín-colorado; 
este cuento se ha acabado.

Fin

ILUSTRE TEÓFILO-EVANGELIO DE SAN LUCAS

 . ENCUENTRO CON LUCAS EL EVANGELISTA (Tomado del libro CON SOLO UNA MOCHILA, TOMO I, CAPÍTULO 2. AUTOR: J. DANIEL ALBARRÁN; año 2024) (PODC...